Esta alocución fue presentada por Mercedes Roman, coordinadora de la GNRC para Latino América y el Caribe, a la inauguración del Taller de Educación Etica en Bogota, Colombia, el 5 de diciembre de 2005
GNRC - Andina
Taller de Educación Ética
Dirigido a maestros y adolescentes de poblaciones desplazadas
Reunión de la GNRC para los países andinos
Bogota – Colombia Diciembre 5-9, 2005
Estimados amigos que nos acompañan, estimados participantes del taller, queridos niños y niñas,
La Red Global de Religiones con y a favor de la Niñez (GNRC) nace en Tokio con un Primer Foro en Mayo del 2000. La Red es una iniciativa de la Fundación Arigatou (que quiere decir “gracias”), que se sostiene desde las generosas contribuciones de la comunidad laica Budista Myochikai. Como su nombre lo indica, la Red invita a las diversas religiones para unirse y establecer un diálogo a favor de los niños, y a que este diálogo se transforme en acciones.
La Red Global estaba dando sus primeros pasos cuando su fundador, el Reverendo Takeyasu Miyamoto, en mayo del 2002, ante la Asamblea General de la ONU en su Sesión Especial sobre la infancia, se comprometió a unirse a los esfuerzos por la erradicación de la pobreza, la implementación de la Convención sobre los Derechos del Niño, y a promover la educación ética.
En América Latina la Red Global inicia actividades a finales del 2002 con un congreso en Buenos Aires, que reflexionó sobre dos grandes problemas latinoamericanos: POBREZA Y VIOLENCIA, con dos ejes temáticos de respuesta a estos problemas: EDUCACION como una contribución a la erradicación de la pobreza y EDUCACION ETICA como una respuesta a la violencia.
Para el trabajo de la Red, en Buenos Aires se dividió Latinoamérica en sub-regiones. Actualmente, en la región Meso-América se trabaja sobre prevención de la violencia juvenil, en Argentina se están dando los primeros pasos en el área de educación para la paz y en Brasil se prepara un congreso con dos temas: erradicación de la pobreza y valores éticos.
En el Segundo Foro de la GNRC, los representantes de la región Andina, propusieron que la Red trabaje con la comunidad educativa en áreas de desplazamiento y migración. Es dentro de este contexto, que solicitamos el apoyo de diversas Iglesias en Colombia, para implementar en Bogotá el primer taller sobre educación ética para la región Andina, que lo estamos inaugurando.
Nos atrevemos a tomar el tema desplazamiento y educación ética en Colombia, y nos preguntamos que es lo que una Red que está dando sus primeros pasos puede aportar en un país donde se ha invertido por muchos años, inmensos recursos económicos y humanos en las áreas de desplazamiento y educación para la paz. Creemos que nuestro aporte está en la interreligiosidad de la convocatoria, y con ello tenemos que afirmar que el desdoblamiento futuro de este taller, su seguimiento, depende totalmente de las Iglesias y organizaciones religiosas colombianas, que han aceptado apoyar este taller y de las que en el futuro podrían incorporarse a esta iniciativa. La GNRC al hacer un llamado a establecer un diálogo interreligioso a favor de los niños, pone igual énfasis en el diálogo interreligioso tanto como en el ser humano-niño-niña. Es un llamado a caminar dentro de la diversidad, y celebrar la diversidad cada vez más creciente de este siglo. Es un llamado a evitar y prevenir la tentación de hacer conflictos de la diversidad religiosa, a partir de un tema que fácilmente puede hermanarnos: los niños. Esperemos que en Colombia, desde el trabajo por los niños que sufren la realidad del desplazamiento.
Un informe de octubre pasado de Human Rights Watch (una organización de derechos humanos en Estados Unidos) indicaba que Colombia es el segundo país del mundo en cuanto desplazamiento interno, después de Sudan, y que sólo en los últimos tres años, 3 millones de personas fueron obligadas a desplazarse, y de estos 3 millones de personas, la mitad eran niños/niñas menores de 18 años. Estamos hablando de millones de niños, niñas, padres, familiares que viven una cotidianidad de sufrimiento incalculable.
Sabemos que en Colombia las distintas Iglesias están respondiendo diligentemente, de diferentes maneras, y por muchos años a esta dolorosa realidad. Esperemos que el taller de la GNRC prenda un fuego interno en cada participante para responder desde nuestros valores religiosos, actuando desde el valor de la unidad, y así dar una fuerza mayor a la voz profética de las Iglesias.
El taller tendrá como eje central la DIGNIDAD HUMANA, con cuatro temas alrededor de este eje: RESPETO, EMPATIA, RECONCILIACION Y RESPONSABILIDAD. Son los temas recomendados por un grupo de pensadores y maestros de diferentes religiones, como valores éticos comunes a las religiones del mundo. Estos líderes religiosos fueron convocados por la Fundación Arigatou, para articular una unidad de pensamiento sobre valores éticos desde las diversas tradiciones religiosas, y organizados bajo un Consejo de Educación Ética Global para los Niños.
Articulándose al trabajo de la GNRC, este esfuerzo de pensar en una ética global para los niños, es en sí un testimonio de diálogo interreligioso y unidad, y con ello una invitación a honrar al Dios Único, a la Divina Presencia, la Misma en todos y cada uno de todos los seres humanos.
No puedo terminar sin reconocer y presentar mi agradecimiento a quienes han hecho posible el taller que comienza mañana:
- La Fundación Arigatou en Tokio y su oficina en Ginebra, ésta con el dedicado trabajo de la Sra. Agneta Ucko y la Sra. Djénane Tosbath, aquí presente.
- La Hermana Cecilia Rodríguez, Coordinadora Nacional de la Pastoral de la Primera Infancia, y el trabajo voluntario y eficaz de su equipo.
- La Hermana Zaira Naranjo, apoyando desde Venezuela, como referente de la GNRC para la región andina.
- El equipo de facilitadores que nos acompañarán desde mañana, bajo la guía de la Profesora Alicia Cabezudo, también miembro del Comité Interreligioso de Educación Ética, y la Profesora Amada Benavides con su equipo de Escuelas de Paz.
- Mi especial y profundo agradecimiento a quienes conformaron el Comité Interreligioso que apoyó la realización del taller, como delegados de sus respectivas Iglesias: Anglicana, Católica, Menonita y Luterana, y a los delegados de Visión Mundial.
Con la gracia de Dios, esperamos que este comité interreligioso en Colombia crezca, se diversifique aún más y haga milagros de lo que estamos empezando hoy, de continuidad a este anhelo de unidad interreligiosa por el gran tesoro de toda la sociedad: los niños y niñas.
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Muchas gracias a los compañeros de Venezuela, Ecuador, Perú y Bolivia, por haber viajado a participar del taller e ir pensando como avanzar esta propuesta en sus respectivos países.
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Mi gratitud por la presencia de cada uno de ustedes esta noche. Quienes no harán parte del taller, por favor acompáñennos con sus oraciones, para que lo que comenzamos hoy, sea el primer paso de una caminada fructífera en los senderos de Dios.
Muchas gracias.
Mercedes Roman
Bogota, el 5 de diciembre de 2005